Visita nº:
 
 

ARCHIVO PERSONAL DE LUIS GARCÍA GIL


 

Entrevista a Serrat de Maruja Torres. Aparecida en la Revista Fotogramas. Número 1059. Enero de 1969.

- Han pasado tantas cosas desde la primera vez que me entrevistaste me dice Joan Manuel, entre melancólico y contento (porque Joan Manuel, siempre que dice algo, lo dice entre melancólico y contento, con esa sonrisa triste, o esa tristeza alegre, que es el mayor reclamo en sus canciones). La primera vez que entrevisté a Serrat fue hace casi dos años, en abril de 1967, con motivo de su aparición en el Palau de la Música , actuando en solitario toda la segunda parte. “Es mi primera actuación en “vedette” me dijo entonces”. Luego, en este intervalo, hemos vuelto a charlar en ocasiones, y siempre por algún motivo sonado. Lo de Eurovisión, por ejemplo. Ahora he vuelto a verle a verle porque Joan Manuel Serrat ha empezado el año convertido en un profesional perfecto. Porque los doce meses anteriores le han servido para ir cumpliendo, paso a paso y con creces, todos los objetivos que se ha ido proponiendo. Porque, a pesar de no poder aparecer en la televisión, lo que ha disminuido notablemente sus ventas de discos, ha sido el cantante que más ha vendido en España. Serrat ha dejado atrás un periodo: el de muchacho con guitarra que se encaramaba a un escenario con su ingenuidad a cuestas; que cuando se equivocaba en una nota, sonreía humildemente y al público se le caía la baba, viendo a Joan Manuel con los mismos ojos que verían a su noiet en un festival de aficionados. Serrat ha dejado atrás esa etapa, y puede dar gracias a Dios. Él, que tanto aprecia la profesionalidad, ha conseguido ser un profesional. Aunque ha cambio haya tenido que renunciar a su espontaneidad, haya tenido que convertir en una institución su ingenuidad, su frescura de expresión, su ternura. Aunque haya tenido que comercializar su franqueza. El resultado es, en definitiva, satisfactorio. Es arte. Y el amateurismo queda atrás.

LOS RECITALES DEL PALAU

Han sido los más importantes que he hecho en mi vida y, seguramente, lo más importante que haré. Ha sido poner un punto y aparte. Llegar hasta aquí, y poder partir otra vez de cero, empezar a hacer otra cosa. Por primera vez he actuado yo solo, durante dos horas ¿Comprendes?, he intentado que la gente se distraiga, no con un show, porque yo no soy un showman, sino simplemente ofreciendo un recital lo más ligero, lo más fluido posible. Una cosa bien hecha. He intentado basarme en lo que se hace bien, no en motivos sentimentales, no en que la gente te aplauda solo porque cantas en catalán.

EL PÚBLICO

Hay tres sectores de público. De una parte, una masa muy elemental, que solo ve a su cantante por la televisión y le tiene un respeto absurdo, y para ellos eres algo como muy lejano. Luego, en el otro extremo, hay una gente que va a darle bofetadas como sea. Y en el centro, un gran sector que tiene una serie de inquietudes más o menos elementales o elevadas. Este es el público con el que me identifico, en el que me siento integrado. Creo que el público es muy importante. Ni tú podrías escribir ni yo cantar si el público no existiera. ¿Sabes lo triste que es hacer televisión? Te sientes como un producto al que venden entre dos spots publicitarios: sin gente, sin aplausos. Y además ni siquiera cantas en directo. Te limitas a prestar tu físico en un “play back”. Grabar discos, en la frialdad del estudio, me parece también horrible.

RAPHAEL, SALOME

Entiendo que los últimos recitales de Raphael en Madrid fueron algo grandioso de montaje. Mira, a Raphael se le podrán discutir otras cosas, pero no su profesionalidad. ¿Quién tiene hoy, en España, las narices para hacer algo semejante? Por lo menos en su estilo. Yo no asistí, y tal vez hubiera debido hacerlo, pero no pude. Pero tengo referencias de que fue impecable. Artísticamente, y a un cierto nivel, lo conseguido por Raphael me parece perfecto.

En cuanto a Salomé es también una cantante muy profesional que ha hecho méritos suficientes para que los de Televisión Española la designaran para Televisión.

CINE

“De “Tren de madrugada” no sé nada en absoluto. Estoy muy desligado de la película. El que se estrene o no es ya cosa de producción y distribución. Yo he visto el film, cuatro o cinco veces, y me parece, sinceramente, bastante bien. También podría estar mejor, no sé cómo explicártelo. Por otra parte, a mí todo esto empieza a olerme a rancio. Tengo dos películas más en perspectiva: una con Rovira-Beleta, seguramente sobre el “Vent de grop” de Aurora Beltrana, y otra con Miguel Picazo.

“Yo creo mucho en el cine, siempre he creído. Una vez te dije que pienso llegar a dirigir. Es uno de mis sueños. ¿Te parece que soñar es tonto? Bueno, piensa que hay personas de 40 años que todavía sueñan en lo que harán. Yo tengo sólo veinticinco. ¿por qué no soñar también? Me parece que este último argumento es una estupidez. Lo que quiero decir es que tengo esperanzas de cumplir mis sueños, eso es todo.

¿Mi mérito como actor? Mira, una película es una obra de autor, de director. El actor sólo necesita fotogenia, dar bien. Un buen realizador puede convertir en un buen intérprete a un actor mediocre. Del mismo modo que un actor puede resultar en manos de un cámara, y en manos de otro quedar destrozado”.

EXTRANJERO

“En el terreno de la canción no me siento realizado todavía. Es tan importante abrir fronteras…Es imprescindible salir del país, irte fuera para hacer nuevos caminos. No puedes quedarte aquí. Yo he salido muy poco, como todo el mundo en este país. La gente no sale, y yo quiero hacerlo. Volver a recorrer Europa, y por primera vez ir a Sudamérica. La gente dice que el mercado sudamericano es fácil, yo no lo creo así. Puede que sea fácil para determinado género. Yo lo veo más bien negro. Y ya no hablemos del mercado norteamericano. Imposible…

MACHADO

“Yo soy un hombre de ideas fijas. Siempre quise poner música a Machado en un LP. Trabajo de forma un tanto discontinua. Una semana y luego lo dejo. A lo mejor, al volver a coger lo que hice, he de rehacerlo…Pero, poco a poco, ha ido saliendo. Ahora se está empezando a grabar, y espero que en primavera salga a la venta. Estoy seguro de que mucha gente me atacará por esto. ¿Por qué? En primer lugar por tratarse de este poeta, y después porque hay muchos dispuestos a criticar todo lo que hago. Se me odia mucho. Pero, sabes, tengo la conciencia tranquila. Ellos y yo sabemos los motivos, y no me quitan el sueño. En cuanto a Machado, no es cantar sus poemas lo que pretendo, sino hacer un disco de homenaje a este señor, y ponerlo al alcance de la gente. Quiero que sea un disco popular, un disco que la gente cante, que la gente silbe”.

AMOR

“No tengo novia, ni he tenido nunca. Tengo dos o tres buenas amigas (no pongas esa cara: no mantengo con ellas otros lazos que los de la simple amistad. Nunca he tenido novia porque no ha habido coincidencia: cuando no fallaba una cosa era otra la que se rompía. Supongo que un día encontraré a una mujer, y nos uniremos, y formaremos los dos un solo bloque, nos compenetraremos y encajaremos el uno en el otro. Si te digo la verdad, y ahora completamente en serio, siento la necesidad de encontrarla. Pero no hago nada por conseguirlo. Desde mi posición, sabes, es bastante jorobado.

Mi trabajo me obliga a no estar nunca en un sitio fijo. A tener determinadas relaciones, determinado ambiente. La mujer que me quiera ha de seguirme. ¿Con qué derecho voy a pedirle que me siga, que lo deje todo? Sí, tienes razón, un día ocurrirá así. Pero es triste que ya tengamos que partir de una renuncia”.

FELICIDAD

“Creo que la vida se ha portado bastante bien conmigo, y yo, por mi parte, también he trabajado bastante. Soy bastante feliz. ¿Pretendes que te defina la felicidad? No puedo, nadie puede. Soy feliz a ratos, y a ratos me siento muy desgraciado. Luego pasa: señal de que no lo soy tanto. Por otra parte, yo tengo un carácter muy inseguro, todo me viene a ráfagas. Paso de una euforia intensa a una depresión muy baja. Casi siempre, mi ánimo fluctúa por algún detalle de algún amigo. Tengo algunos amigos, comprendes, y haré todo lo posible por conservarlos. Los amigos son muy importantes”.

EQUIVOCACIONES

“En estos momentos, me preocupa el hígado de mi madre, que está bastante mal. Me preocupa mi situación personal, hay cosas que no marchan todo lo bien que quisiera. Muchas cosas. Y estoy muy contento de que me preocupen muchas cosas. Y , seguramente, cuando se publique esta entrevista, me preocuparán algunas más. Y habré vuelto a equivocarme. ¿Tú sabes lo bonito que es equivocarse? Mira, yo no soy un tipo frío, sino un impulsivo, y por eso comento muchos errores. Cuando me doy cuenta, me gusta porque pienso que soy humano. Aunque, al mismo tiempo, comprendo que nunca seré un genio, que nunca haré algo importantísimo. Para conseguirlo hay que ser frío, hay que planificar, medir. Yo me equivoco demasiado, soy demasiado humano para ser algún día un genio.

 

 

 

 

1. Presentación del libro en Cádiz.
2. Relación de entrevistas.
3. Hemeroteca de artículos relacionados. 
4.  Galería de fotos.

5. Extracto del prólogo de José Ramón Pardo

6. Archivo personal de Luis García Gil

 

 

 

 Luis García Gil. 2005