"El único conocimiento absoluto al alcance del hombre es que la vida carece de sentido” Tolstoi.
Por los muelles de Manhattan
una mujer pasea su melancolía.
Es invierno y sopla un viento
frío que agita furibundo sus cabellos.
Se abraza a un libro de Cummings
y a un poema que sabe de memoria.
La poesía se mece en el borde
del embarcadero, es agua callada
que roza los labios, es el acorde
con el que la noche agita su sinfonía,
es esa verdad que tiembla en los ojos.
Por los muelles de Manhattan
se callan los sonidos del tiempo,
y se hace el silencio para dejar
sólo al poema que habita el corazón.
En el club Carlyle estará tocando
Bobby Short pero nada importa.
Por los muelles de Manhattan
chillan las gaviotas y la luna
intuye el cansancio de los amantes,
la caricia desprovista de pasión,
el gesto repetido de la vejez.
Y una mujer pasea su melancolía.
Tiene frío. El viento sigue soplando.
y abraza un poema que es su destino.