Para ti estas manos como flores cortadas,
para ti estas palabras que le he tomado
a la noche contemplando cómo los faros
buscan con su luz la desnudez del tiempo,
para ti este lugar que habito con el reposo
del verso que se mece en la hoguera
infinita del recuerdo, para ti los pájaros
que libero de las jaulas, los pájaros
que cantan sin descanso a la libertad.
Para ti cada beso que permanece
entre tus labios, cada espera, cada sueño
que abreva en la región de las sábanas.
Para ti la verdad que me queda,
la verdad disparada como un grito,
para ti cada lágrima que escondo,
cada luz poderosa que te entrego.
Para ti este abrazo, estallido profundo,
y el jardín secreto y laberíntico
donde dejo mi aliento, donde detengo
el canto y el brillo de estos ojos.
Para ti todo lo que soy, todo lo que
me queda, lo que he guardado
hasta que llegaras, hasta que irrumpieras
de pronto y me sacaras de la oscuridad...