
RECONOCIMIENTO AL 'NOI DEL POBLE SEC' // LA OBRA
• Un libro de Luis García Gil rastrea el cancionero de Serrat
• El poeta profundiza en el universo del cantautor sin rehuir la polémica
El poeta Luis García Gil tenía 13 años cuando escuchó Mediterráneo. "El vinilo era de mi hermano mayor", admite. Fue entonces cuando a este gaditano se le despertó una productiva pasión por Joan Manuel Serrat que ha culminado con la publicación de su último libro, un documentado cancionero de su ídolo poético-musical. "Existen muchas obras biográficas sobre él, y otras que siguen un concepto generacional, ligado al franquismo, así que me pareció curioso que alguien que no había nacido cuando él compuso Mediterráneo decidiera profundizar en lo más obvio: sus canciones", explica el autor de Serrat, canción a canción.
García Gil ha rastreado las marismas del cancionero serratiano, buscando en cada puerto-pieza sus influencias y claves literarias, sin rehuir de los asuntos más polémicos de su obra. "Comprobé que no se había estudiado cómo la copla de Concha Piquer, o las canciones de Quintero, León y Quiroga hicieron de él un cantautor muy narrativo", explica, antes de poner un ejemplo muy clarificador: su canción Romance de Curro el Palmo. "Se ha hablado mucho de lo que le marcó la canción francesa, aunque creo que Brel le influenció mucho más que Brassens, pero no se ha dicho lo importante que fue su contacto con el tango, por ejemplo --alecciona--. Y si la copla le vino por vía materna, el tango fue por vía paterna".
La diferencia de edad entre ambos --García Gil sólo fa 10 anys que te 20, parafraseando a un Serrat que el día 27 cumple 61 años-- dice que no le ha supuesto ningún impedimento para acercarse a un legado artístico que describe con dos adjetivos: "sutil y tierno". El escritor habla sin tapujos de la etapa eurovisiva del cantante --"Serrat se confundió; debería haberse negado a participar en el festival cuando se lo propusieron"-- y de su difícil postura bilingüe, que tantas críticas, vetos y censuras le ha granjeado.
"En 1972, en un concierto en Madrid, le gritaron ¡canta en cristiano!, y hace meses, en la Diada de Barcelona, le silbaron por cantar en castellano", recuerda. "Sufre la intolerancia de un lado y del otro. Desde el españolismo más rancio, que le tacha de separatista, y desde el catalanismo más nacionalista, que le acusa de traidor. Hubo una época en la que incluso se reunían para romper sus discos, como si se tratara de un acto de fe", relata. "Siempre estuvo en el ojo del huracán, pero el talento no se puede encorsetar", remacha.
A García Gil le interesó desde el principio mostrar el perfil más poético de Serrat. "Quise tratarlo como un poeta que sabe difundir la poesía de otros, como Miguel Hernández y Antonio Machado. Porque no se trata sólo de cantar poemas, sino de hacerlos musicables". El escritor admite que se acercó a la cultura catalana gracias a las canciones de Serrat. "Es un error por su parte la desigualdad idiomática de su cancionero. Debería componer más en catalán", dice. Y se queja de que en "España no se le trate como el mito que es. Si hubiera nacido en Francia, sería como su admirado Jacques Brel".
LA ACLARACIÓN
"NO ES UN LIBRO OPORTUNISTA"
El autor quiere aclarar que lleva trabajando cinco años en la elaboración de este libro y que el hecho de que la salida al mercado coincida con la recuperación de Serrat del cáncer que padece "no tiene nada de oportunista". De hecho, el noi del Poble Sec es precisamente esta tarde el participante-estrella de La Marató que TV3 ha organizado para ayudar a la lucha contra la enfermedad.
García Gil aclara que le mandó un ejemplar a Serrat cuando ni siquiera sabía que estaba enfermo, y que cuando éste le llamó, autorizando la publicación, le comentó que "se había enterado de cosas que no sabía o no se acordaba". El pasado marzo, le anunció ya que Serrat, canción a canción llegaría a las librerías antes de Navidad.