Carlos Saura. El cineasta de la memoria

Carlos Saura, cineasta de la memoria y también del tiempo, merecía esta monografía que Luis García Gil le dedica en otra muestra de su cinefilia que antes se detuvo en François Truffaut, Don Siegel o Clint Eastwood. Pocos cineastas españoles pueden presentar una filmografía como la de Carlos Saura que encarnó esa renovación del cine español que se produce en los años sesenta tras rodar su ópera prima Los golfos que conecta con una de sus películas más singulares e inclasificables, la ochentera Deprisa, deprisa. Una película como La caza merece situarse en una antología del mejor cine europeo de los años sesenta. Este libro recorre todos esos hitos del cineasta aragonés, la expresividad de obras como Peppermint Frappé o El jardín de las delicias y ese cine de los años setenta donde filma obras maestras como La prima Angélica, Cría cuervos o Elisa, vida mía. Saura penetra en la memoria de los vencidos y también desenmascara la miseria de los vencedores para componer un fresco palpitante, sugeridos, vivísimo de la Historia Contemporánea de España con Buñuel y Goya como referencias muy evidentes. Luego llegará su cine musical, su primera trilogía flamenca y un cine que no deja de revelar su amor al oficio y su necesidad de filmar para sentirse vivo.