Atahualpa Yupanqui

El libro fue editado en 2007 por Ramalama, editorial que dirigía José Ramón Pardo que prologara la ópera prima de Luis García Gil, Serrat, canción a canción.

Internarse en la obra de Atahualpa Yupanqui es como internarse en una catedral. Se trata de una empresa cargada de dificultades. La catedral Yupanqui está llena de recovecos, de misterios, de sugerencias. Nos hallamos ante una obra abrumadora tanto en cantidad como en calidad. Una obra cargada de coherencia, de dignidad lírica, de tesón, edificada piedra a piedra a través de un largo camino.

He tratado -explicó el autor- de ofrecer a lo largo de las páginas que el lector tiene entre sus manos una visión personal de algunas de las canciones que han sido fundamentales en Yupanqui. Sé de antemano que hubiese necesitado mucho más tiempo para desentrañar algo de la belleza, de la verdad, del secreto de algunas de estas creaciones. Mi pretensión ha sido sencillamente recalcar algunas de las claves que han nutrido el universo de Atahualpa Yupanqui, un precursor, un referente, alguien sin quién no podríamos entender el folclore moderno ni tampoco cierta canción de autor, aquella que en letra y música ha enarbolado la bandera de la canción como una forma de arte