PADRE E HIJO
LA vida no disimula la herida
que suele infringir el paso del tiempo,
orgullosos y afables recitamos
poemas al relente de la noche,
pero desuelan dudas implacables,
y tememos morir, perderlo todo.
Muchas veces pensé en tu partida,
en que nada dura eternamente,
que al irte sabría algo del dolor,
de la muerte encallada en el puerto,
de los ojos del invierno midiendo
las cuatro esquinas de la cama.
Era tan joven que no supe hablarte,
que no supe decirte que te amaba.
No te olvido. No podría olvidarte.
La noche tiene las alas cansadas,
le pregunto por ti y ni responde,
y sólo oigo a un perro vagabundo.
La vida es un viaje sin regreso
al principio de todo lo soñado.
El poeta no tiene descanso alguno,
canta su canción desesperada
y piensa en el hijo que está llegando,
el hijo que su padre no verá…

El pasado 28 de marzo se vivió en peña La Perla de Cádiz una noche absolutamente mágica. Luis García Gil presentaba Javier Ruibal, más al sur de la...
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