
«Serrat, canción a canción», la obra del cantautor diseccionada por el poeta gaditano García Gil
JUAN PEDRO YÁNIZ
BARCELONA. «Faltaba un estudio sobre el interés de Serrat por la palabra cantada, que se refleja a lo largo de su obra», afirma Luis García Gil, laborioso poeta gaditano y autor de «Serrat, canción a canción» (Ronsel), que viene a seguir el lema machadiano «Golpe a Golpe/Verso averso». García Gil considera al cantautor catalán como una especie de juglar de los poetas que florecieron del 27 al 50, del pasado siglo. Ha cosechado numerosos galardones y en este extenso ensayo abre todos los frentes posibles sobre la obra de Serrat.
Un lustro de buceo
Labor de hormiguita sensible, de acarreo de materiales, de sacar de pequeños detalles grandes conclusiones sobre la dimensión de Serrat como poeta y músico, ha culminado en una gran obra: «a lo largo de cinco años he buscado las influencias y aportes en la obra del cantoautor, como la copla y Brassens, Yupanqui y Cardenal. Intentar describir poeta a poeta, poema a poema, su relación con Machado, Salvat-Papasseit, Alberti, León Felipe, Miguel Hernandez o Benedetti». GG recalca que no estamos ante una biografía al uso ni al desuso, es una introspección en el mundo musical y poético del más singular juglar español del siglo XX, que nos ha hecho comprender que una canción de tres minutos puede ser, también, una obra de arte.
Con el editor Javier Batlle como moderador, la conversación se pierde de las marismas históricas loquianas al conflicto de astilleros o la bajada de Varela al puerto, con fajín rojo, a recibir a los regulares el 19 de julio. Otro término del que quieren huir ambos es del de «biografía autorizada», aunque Juan Manuel Serrat leyó la obra, le plació y autorizó por escrito. Aterrizamos en la copla, en Quintero, León y Quiroga, «El castillito de arena que en la playa levanté...», de como los buenos himnos pueden ser versionados por ambos bandos, desde «Lilí Marlén» a «La Madelón». Otra faceta que ha fascinado al autor es esa moderación y capacidad de síntesis de Serrat: su bilingüismo que ha servido para que unos le motejaran de independentista y otras de traidor y pesetero, sin reparar en su lirismo, en su equidistancia entre Brel y Brassens. Como estamos ante una obra seria, encontramos un minucioso apéndice de discografía, obras, estudios, libros, artículos sobre él y sus canciones, premios, certámenes y actividades. Las notas de pie de página no resultan excesivas y siempre son atinadas y ampliamente informativas. El conjunto parece salido de la pluma o el ordenador de un académico de toda la vida y no de un joven poeta que roza la treintena. Un alarde que interesa a muchos lectores, desde seguidores de la Nova Canço a los amantes de la copla.