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Torrente five y la caspa

Torrente_5_Operaci_n_Eurovegas-241259676-largeHa dicho Santiago Segura, el hombre-camiseta, que su Torrente no es caspa. Por eso mismo acudió al programa Sálvame (Tele 5)  a departir con un elenco de entrevistadores nada casposos. Por eso la saga Torrente es descubridora de nuevos talentos de la interpretación como Belén Esteban, Paquirrín o Jesulín de Ubrique, personajes nada casposos.

Torrente 5 nos define y la oleada de espectadores que acuden a verla también se definen. Hablan de un país, de sus gustos y preferencias, de su estética. La sesuda crítica cinematográfica es partícipe también de este circo de adoración al dios Segura. Otis Rodríguez Marchante le daba tres estrellas al subproducto y en su titular decía Segura en la estela de Bergman. El crítico de ABC se vistió de gloria pero no debe importarle demasiado. Torrente y El manantial de la doncella deben ser lo mismo. Los hay peores. Jordi Costa en Fotogramas puntuaba Gran Torino de Clint Eastwood con tres estrellas y a Torrente 4 le daba cuatro estrellas. Hablamos de críticos consecuentes, rigurosos, de profesionalidad contrastada, críticos a los que se les nubla la razón cuando ven a Segura en la piel de Torrente. 

Es lo que hay. Segura hasta en la sopa, campaña brutal de promoción y un filme-espejo de lo que somos y de lo que aspiramos a ser. Ni más ni menos. Los políticos roban, usurpan, no nos representan y nosotros vamos a empaparnos de Torrente 5 y hacemos ostentación de nuestra ignorancia, de nuestro amor a la caspa. Tanta inanidad es más dañina de lo que parece.

Torrente 5 no debe ser entendido como un mero divertimento. Es un síntoma de lo que nos rodea pero afortunadamente no es el único cine español posible. La isla mínima demostró que puede dibujarse otro cine español. Y también podría ser posible otro tipo de cine popular que nos represente fuera de nuestras fronteras. Mientras tanto Segura, el hombre-camiseta sigue de plató en plató disfrutando del éxito de sus populares astracanadas.

Torrente 6 será la siguiente. Igual que se multiplican los Gran Hermano los Torrente ya son multitud carpetovetónica. Los sesudos críticos volverán a puntuarla con las estrellas que sólo las buenas películas merecen, legitimando cinematográficamente el bodrio. Anda Segura caliente y ríase la gente. Por cierto ¿Qué hubiese dicho la finada Pauline Kael -eximia azotadora de Harry Callahan- del facineroso Torrente? ¿Y qué hace aquí Alec Baldwin? La respuesta está en el viento o en el caso de Baldwin en su cuenta corriente.